La verdad perturbada

La tarde del domingo 8 de agosto dio como fin la 39 entrega del Festival de Teatro de la Ciudad. El público, visiblemente emocionado, llenó el Auditorio Benito Juárez (claro, con la restringida capacidad que se permitió bajo la denominada “Sana distancia”) para disfrutar de la función y la futura premiación en la que Revelar la fuente de 1939 Teatro Norte se llevó el primer lugar en la categoría de Teatro profesional.

Fotografía de Ruby Gómez

La última puesta en escena nos presentó una monocromática escenografía que figuraba un hogareño comedor que también funcionó como la sala de Fiscalía, un restaurante y un café. A la par del tono amarillo, el vestuario de Carolina (Laura Galindo) se camuflajeó durante toda su aparición, al contrario de los personajes interpretados por Estefanía Estrada y David Vázquez que vestían por completo de blanco. Sin duda, toda la propuesta de color resultó visualmente muy atractiva. Aunque el amarillo, por lo general, nos sitúa a emociones y momentos llenos de positividad, alegría, energía y calidez, también puede revelar la mentira, la traición y la perturbación (sensaciones por las que la protagonista atraviesa constantemente).

En cuanto a la actuación, 1939 Teatro Norte se ha caracterizado por tener un elenco estable y talentoso. En esta ocasión, Estefanía Estrada no solo destacó por una ejecución natural sino también por personificar tanto a Ruth como a Manuel y al Fiscal. Cada uno de los sujetos de acción lograron distinguirse gracias a la expresión corporal y vocal de la actriz.

Fotografía de Ruby Gómez

Por su parte, la obra (con texto y dirección de Pilo Galindo) se aleja por completo de una cronología lineal y nos presenta diferentes temporalidades que se entrecruzan. Incluso, la escena inicial muestra a Carolina narrando que ha sido asesinada. Me parece que este juego del tiempo diegético (de la ficción) requiere la atención e inteligencia de las y los espectadores, sin embargo, también demuestra que debido a la complejidad es necesario generar una mayor claridad por parte de la dirección para que el público no se pierda entre las acciones que acontecen en el pasado, presente o futuro.

Por otro lado, el asesinato anunciado resultó abrupto, tanto por la detonación de la pistola que no funcionó, así como el cambio de vestuario que, a mi parecer, rompía con el juego propuesto. Por ahí llegué a ver, en una presentación grabada el 29 de noviembre del 2020  para el IPACULT, un final con un montaje alterno que me pareció mucho más artístico y simbólico: El asesino dispara desde lejos, se da por hecho que Carolina ha muerto porque cae junto a ella un pañuelo rojo.

Finalmente, la idea dramática de Revelar la fuente atina por ser una problemática tan presente en el periodismo mexicano. El riesgo de dar a conocer información sobre el poderío del narcotráfico en la sierra de Chihuahua llevará a la muerte tanto a quien decide hablar como a quien expone la corrupción entre el gobierno y sus delincuentes. Solo en 2020, México tuvo la mayor cantidad de asesinatos y agresiones contra periodistas (según El país ). Esta alarmante situación parece no tener fin y en su camino deja a las y los comprometidos con su profesión abandonados a su suerte mientras se disputan entre ofrecer la verdad o ser roídos por los buitres.

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