Seis personajes trágicos

Sei personaggi in cerca d’autore, en italiano, o Seis personajes en busca de autor, en español, es una farsa escrita por Luigi Pirandello, publicada por primera vez en 1921, aunque su versión definitiva apareció cuatro años más tarde. En esta obra el autor expone la relación de seis personas: el padre, la madre, la hijastra, el hijo, el muchacho y la niña; seres cuyas vidas están trágicamente entrelazadas de una forma inverosímil para quienes los ven y los escuchan dentro de la misma ficción dramática. Esta es la razón por la que buscan a un autor que quiera representar en una obra teatral las experiencias que sufrieron, que los convirtieron en lo que son y que los hacen desdeñarse y odiarse entre ellos. Según cuenta Pirandello, esta historia la escuchó él mismo por parte de los personajes de los que habla en su obra; cada uno contó lo que vivió y la forma en que las acciones de un personaje perjudicaron a otro. Ese fue el motivo por el cual decidió escribir este drama que tiene como base fundamentos reales, auténticos y no simbólicos; en él habla sobre personas universales, que existieron o que podrían existir, que viven situaciones verdaderas por más increíbles o inciertas que parezcan.

El 26 de enero de 1995, en el Teatro Albéniz de Madrid, bajo la dirección de Miguel Narros se representó la obra emblemática de Pirandello, con las actuaciones de Helio Pedregal, Arantxa Aranguren, Nuria Gallardo, Gabriel Garbisu, Marcos Pombo y Lara Pombo, quienes dan vida a los seis personajes que irrumpen, de manera metateatral, el ensayo de una compañía. En la puesta en escena, así como en el texto, nos enteramos de la historia entrelazada de cada uno de los seis personajes, siendo los protagonistas el padre y la hijastra, quienes se sitúan, normalmente, al centro del escenario. En torno a esta posición, los demás personajes, siempre atentos y a la expectativa, se distribuyen a los lados o alrededor de dicho núcleo.

Imagen tomada de página de la Teatroteca (INAEM)

El sobrio vestuario, casi todo en negro, y los movimientos mesurados que ejecutaban los actores están en sintonía con lo que representan: un duelo y una búsqueda infructuosa, pero en su forma de actuar también están presentes algunas de las características vitales de los siete géneros dramáticos tradicionales. Por ejemplo, la actitud sobria y meditativa del padre, quien porta un traje formal y enjuicia sus propios actos, corresponde a la pieza. Por su parte, la hijastra, con un vestido negro y movimientos provocativos, representa a la tragedia, ya que sufre en extremo, pero asume los infortunios. La pasión desbordada, sin juicio o raciocinio, natural del melodrama está bien representada en la figura de la madre, quien porta un luto completo.

En cuanto a la iluminación del montaje, sobresalen un tono oscuro y juegos de sombras. La poca luz permite que se pueda observar a los personajes centrales, pero nada más; quienes estaban alrededor apenas y se alcanzan a distinguir. Esta apreciación se debe, seguramente, a la calidad del video al que pude acceder gracias a la labor documental y de difusión de la Teatroteca, del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música, con sede en Madrid. Para esta obra que ficcionaliza el drama de seis historias desafortunadas me pareció que no pude ser mejor la utilización de la oscuridad. Los claroscuros dotan a la puesta en escena de un ambiente lúgubre, acentuado por el luto y misterio en torno a los personajes.

Captura de pantalla de Seis personajes en busca de autor de la página de la Teatroteca (INAEM)

La base de datos de la Teatroteca y su sistema de préstamos enriquecen la oferta cultural de cualquier ciudad de habla hispana. Así que el público juarense tiene la oportunidad de acercarse a los clásicos de la dramaturgia occidental, como esta obra de Pirandello, repuesta por una compañía española. En lo personal, Seis personajes en busca de autor me pareció una obra triste, cargada de añoranza. Una búsqueda infructuosa en donde cada acción perjudica al otro sin una toma de conciencia oportuna. La violencia de género, en particular el acoso hacia menores de edad en la vía pública, nos resulta familiar a casi un siglo de distancia. El daño que se infringen los seis personajes va mermando su propia trama… una historia inconclusa que busca ser presenciada y completada por la participación del espectador.

Obra: Seis personajes en busca de autor

Dirección: Miguel Narros

Compañía o grupo:

Foro: Teatro Albéniz de Madrid

Temporada: enero de 1995

Dramaturga: Luigi Pirandello